Autoestima

Una autoestima baja influye personalmente en nuestra vida diaria y nuestras acciones, influye en nuestra forma de ver, en cómo vemos el mundo, a los demás y a nosotros mismos. Cuando trabajamos nuestra autoestima, cambia nuestra perspectiva y empezamos a ver con otras gafas, unas más positivas y acorde a nuestra realidad.

La autoestima es muy importante en nuestra capacidad de adaptación, cambio y superación, creer en nosotros mismos o nosotras mismas es fundamental para ponernos en acción ante “nuevos retos”, nuevas aspiraciones o nuevas dificultades. La baja autoestima nos bloquea y paraliza, nos vuelve pesimistas y hace que desconfiemos.

En el tratamiento de la baja autoestima es muy importante: Conocer cómo funcionan nuestros pensamientos negativos. Revisar los pensamientos que tenemos sobre nosotros o nosotras, y ver si son o no ciertos. Para ello planificamos una estrategia cuyo objetivo es “desmentir” lo que pensamos sobre nosotros y, más difícil aún, eliminar los sentimientos de inferioridad, de ser menos, que acompañan a estos pensamientos. Aprender a valorarnos de un modo objetivo, atendiendo, no sólo a lo que hay menos bueno o más deficitario en nosotros, sino también atendiendo a las habilidades, destrezas, competencias… Un aspecto muy necesario para aumentar nuestra autoestima es aprender a tener una conducta asertiva: saber decir no cuando es necesario, saber defender nuestros derechos e intereses, aceptar las críticas, etc.