Crecimiento personal

Iniciar un proceso de terapia es una oportunidad para crecer. Un cambio es un reto y una gran ocasión para demostrarnos quiénes somos y lo que somos capaces de hacer. Tendemos a asustarnos ante los cambios, por ello, a menudo se frena la evolución. En vez de aspirar a nuestros sueños, preferimos quedarnos como estamos, aunque sepamos que nos queda mucho por mejorar y aprender. En la terapia, ofrecemos la oportunidad de evolucionar.