Estado de ánimo depresivo

La tristeza, aunque no sea fácil aceptarlo, es una emoción que cumple una función útil. Nos ayuda a interiorizar y reflexionar ante un acontecimiento, nos avisa y nos invita a cambiar las cosas. Si tenemos una actitud adecuada ante la tristeza, podemos obtener un aprendizaje que nos permita cambiar y mejorar aspectos o elementos de nuestra vida. Pero si la tristeza se prolonga en el tiempo, se hace frecuente y no está asociada a ningún acontecimiento externo, sino que se ha acomodado en nuestra vida sin que exista un motivo suficiente, estaríamos ante los síntomas de una depresión. Entre los síntomas principales, el más significativo es un ascenso en la intensidad de la tristeza y su prolongación en el tiempo. En algunos casos las causas están claras y se pueden hacer cosas para resolver el problema con recursos propios, pero en otros, los motivos son desconocidos, o la persona no tiene las habilidades adecuadas para resolverlo por sí misma. Es en estos casos en los que se hace aconsejable contar con la ayuda de un psicólogo o psicóloga.

Principales síntomas de depresión:

  1. Cambios en el apetito o en el ritmo del sueño.
  2. Falta de energía o continua fatiga, en ocasiones también irritabilidad.
  3. Sentimientos de infravaloración o culpa: no creo que pueda salir de esto, mi vida no tiene sentido…
  4. Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  5. Falta de interés. Actividades que antes se hacían dejan de tener interés, incluso las personas.
  6. Pérdida de placer. Asociado a la pérdida de interés se produce también una disminución del placer que se siente por las cosas, por supuesto también en la sexualidad. En muchas ocasiones no se tienen “ánimos para nada”, y se tiende a no levantarse de la cama o salir de casa. Sólo la responsabilidad y el compromiso hace que se atiendan las obligaciones, pero el esfuerzo necesario es elevado y doloroso.
  7. Ideas o pensamientos recurrentes de muerte o de suicidio. Es importante saber que la depresión cursa con diferentes niveles e intensidades (como la Depresión Mayor o Trastorno Depresivo Mayor) y que puede llegar a límites muy preocupantes.

Nuestro equipo te ayudará modificando los pensamientos y creencias que no están cumpliendo su función correctamente, logrando recuperar el equilibrio emocional. Mejorar la capacidad de valorar de forma realista las circunstancias y los acontecimientos. Mejorar la autoestima, disminuyendo los sentimientos de infravaloración y culpa. Aumentar las actividades de la vida diaria y recuperar la motivación.