Enfermedades psicosomáticas

Las enfermedades psicosomáticas pueden entenderse como aquellas enfermedades o alteraciones de la salud, que son originadas o agravadas por problemas de ámbito psicológico. Son aquellos trastornos o enfermedades en los que se ha descartado la existencia de un origen o de la influencia de factores de ámbito físico, o bien las anomalías físicas encontradas no concuerdan con la sintomatología física que refiere la persona. Las enfermedades psicosomáticas son producidas por somatizaciones de la persona, es decir, cuando la relación existente entre mente-cuerpo, se ve alterada debido a emociones displacenteras o sentimientos negativos. En términos generales se entiende que una persona sufre somatizaciones cuando presenta uno o más síntomas físicos y tras un examen médico, estos síntomas no pueden ser explicados por una causa puramente física. Además, pese a que la persona pueda padecer una enfermedad, tales síntomas y sus consecuencias son excesivos en comparación con lo que cabría esperar.

Algunos ejemplos de enfermedades psicosomáticas son:

  • Fibromialgia. Síndrome caracterizado por dolor en los músculos y las articulaciones que generalmente se acompaña con cansancio o fatiga crónica.
  • Cefalea. Dolores de cabeza frecuentes que tienen un origen tensional.
  • Fatiga crónica. Sensación de cansancio que dura varios meses sin que exista una causa y no desaparece ni siquiera después de haber descansado lo suficiente.
  • Dolor crónico. Dolor o sensación de malestar que se extiende durante más de 6 meses. En algunos casos puede ser debido a una enfermedad, pero en otros no se conoce la causa específica.
  • Trastornos dermatológicos: Como la psoriasis, el eccema, la dermatitis, que normalmente tienen un gran componente psicológico, ya que la piel es uno de los órganos más afectados por el estrés.