¿Cuándo acudir al psicólogo?

Quien conoce mejor tus necesidades y deseos eres tú. Tú eres quien mejor sabe cuándo ha llegado el momento de buscar ayuda. A veces son tus familiares y amistades quienes te dicen que tendrías que acudir y, si es algo que te dicen con cierta frecuencia, te animamos a que te des la oportunidad de probar y ver si es el momento para ti de comenzar una terapia. Es cierto que en algunos momentos nuestro entorno puede ver nuestra necesidad antes de que la escuchemos.

Existen momentos en los que adoptamos una visión de túnel que nos impide ver más allá del problema y no nos permite encontrar alternativas. Por eso, cuando las emociones son demasiado intensas, necesitamos la ayuda de un observador externo e imparcial que nos guíe a través del camino.  Los sentimientos y los traumas que no se expresan se acumulan en el inconsciente y, cuando confluyen ciertas condiciones, terminan explotando. En otros casos se traducen día tras día en patrones de pensamientos y comportamientos negativos que constituyen un obstáculo para tu felicidad y dañan tus relaciones interpersonales.  Recomendamos acudir a terapia psicológica cuando:

  • Experimentas miedos y preocupaciones recurrentes.
  • La mayor parte del tiempo y durante un tiempo prolongado, te sientes triste y sin ganas de nada.
  • Tienes la sensación de no disfrutar, de estar físicamente en una situación pero no estar presente.
  • Si experimentas pensamientos negativos constantes que te impiden tomar decisiones o embarcarte en proyectos.
  • Si experimentas alguna situación de difícil adaptación como la ruptura de pareja, desempleo de larga duración, muerte de un ser querido …
  • Necesitas mejorar tus relaciones sociales, de familia o relación de pareja.
  • Sientes que tienes dificultad para vivir de la forma que deseas y que no puedes expresar libremente tu personalidad.
  • Si tras seguir un tratamiento farmacológico los resultados no son todo lo satisfactorios que deseas o bien como complemento a la terapia farmacológica.
  • Si simplemente lo que quieres es mejorar tu calidad de vida, desarrollar al máximo tu potencial y expresión de tu personalidad.

Pedir ayuda psicológica es un acto de madurez y de salud mental, supone una mirada hacia uno mismo desde el cuidarnos, una persona sana se cuida, cubre sus necesidades.  Es un signo de inteligencia y de capacidad de adaptación utilizar la red de recursos que tenemos disponible en nuestro entorno más cercano, en este caso al profesional que se ocupa de nuestra salud mental.

"Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devoren desde el interior". Frida Kahlo. 

Cualquiera que sea tu caso puedes consultarnos sin compromiso en el apartado de contacto.